Pandereta vol. 3: La lotería de las Oposiciones

Este ha sido el tercer año que me he presentado a las oposiciones para ser profesor de secundaria. Ha sido el año que más he estudiado, y el año que menos nota he sacado. El primer año, prácticamente sin estudiar (sólo unos dí­as antes), casi apruebo si no llega a ser porque no me esperaba llegar tan lejos y en la íºltima prueba, la defensa de la programación didáctica, no sabí­a ni lo que era una unidad de trabajo.

El caso es que al año siguiente lo volví­ a intentar, ya estudié un poco más y otra vez me quedé a las puertas. Saqué buena nota, pero en la parte de méritos no llevaba los 4 puntos que dan por cursos (cursos que se hacen yendo a un sindicato, pagando lo que cuesten y poco más…) Cuánto tiempo me lamentaré por no llevar esos 4 puntos que llevaba todo el mundo…

Así­ que este año, el tercero, ante la escasez de plazas disponibles, me propuse estudiar más y, por supuesto, ir con los 4 puntos de cursos. Y como ya sabréis, he vuelto a suspender. Por primera vez no he llegado al 5. Para mi, la mayor de las sorpresas. Ningíºn otro año habí­a salido tan contento con los exámenes. El tema de “teorí­a” creí­a que lo tení­a, si no clavado, sí­ bastante bien. El práctico, en la media, por lo que comentábamos en los pasillos. Y la defensa de la programación, bastante bien.

Este año me he dado cuenta de lo que digo en el tí­tulo del post: las oposiciones son una loterí­a, creas lo que creas, nunca sabes qué nota vas a tener. Vamos a ver una cuantas cosas curiosas:

– en Alicante habí­a 3 tribunales de Informática: si no recuerdo mal, en uno aprueban 22, en otro 15, y en otro 10. En cada tribunal habí­a unos 45 opositores. ¿Cómo se entiende que un tribunal apruebe a casi el 50% de los opositores y otro no llegue al 25%? ¿A qué ya sabes en qué tribunal estaba yo? :D

– las máximas notas de mi tribunal eran “muy máximas”: casi un 9.9, un 9.3 y después, un salto a un 8 y algo, y todos los demás de 7 para abajo (notas de memoria, no las tengo aquí­ delante ahora mismo). Está claro que los inteligentes son mucho más inteligentes que los demás… Ah, y si te dicen que en las oposiciones favorecen a los interinos, no te lo creas: el de la máxima nota no era interino y ha cogido plaza, claro.

– el rollito del anonimato corrigiendo exámenes… creo que en otras comunidades se hace algo mejor que en la Comunidad Valenciana: aquí­ llegas y pones tu nombre en todos los folios. Al dí­a siguiente vas, abres el sobre con tu nombre, ves tus folios con tu nombre y dices “sí­, es mi examen” y tras esto, ya se encargan ellos de corregirlo…. WTF!?!?! Creo que en otros sitios nunca se pone el nombre en los folios, con el fin de evitar posibles correcciones “malintencionadas” (no digo que ésto se haga en la C. Valenciana, ¿eh? cuidado…)

– ¿Qué pasa si quieres revisar tu examen? Por lo que me han dicho, tienes que presentar un escrito en Conselleria, que reíºne al tribunal a saber cuándo, y entonces deciden si se debe revisar o no. Todo esto sin explicarte las causas de tu nota… aquí­ es donde echo de menos los tests, al menos puedes tener más o menos claro lo que hiciste bien y lo que hiciste mal, y no pensar que a lo mejor ese dí­a, el que te corrigió, no tení­a un buen dí­a y lo habí­a pagado contigo.

Y como estas, una cuantas cosas más… pero bueno, ya han pasado unos cuantos dí­as, ya estoy más relajado, y no es cuestión de darle más vueltas. El año que viene, a jugar otra vez, a ver si la Diosa Fortuna me sonrí­e.

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